miércoles, 2 de abril de 2008

NOTICIA DE ULTIMA HORA

A las 5:00 de la madrugada, después de estar detenido arbitrariamente por casi 10 horas en un calabozo de la 18ª Comisaría de Ñuñoa, fue dejado en libertad el joven vecino del Parque Gorostiaga, Simón González Rioseco. Su liberación se logró solo por las presiones que ejercimos sombre todas las autoridades de todos las instituciones y poderes del Estado.

Expresamos nuestro reconocimiento a todas las vecinas y vecinos que apoyaron a la familia de Simón y nuestra solidaridad con su familia, así como también con las familias de los 3 ñiños de 11, 12 y 13 años que también permanecieron retenidos ilegalmente hasta las 11:00 de la noche de ayer en la misma comisaría.

Todos los afectados, con el respaldo de nuestro movimiento están iniciando hoy las acciones legales correspondientes para que se aplique el máximo rigor de la ley a los responsables de hacer uso y abuso de sus investiduras.

Ratificamos nuestra más férrea decisión de continuar luchando hasta recuperar nuestro parque para nuestros niños yniñas, jovenes, adultos y también para nuestros abuelos y nuestras abuelas del barrio.

Los esperamos a todos hoy a las 18 horas en la esquina del Parque en Ortúzar con Simón Bolívar.

Vecinos por la Defensa del Parque Gorostiaga

1 comentario:

Unknown dijo...

Realmente es muy frustrante vivir en una sociedad que se dice democrática porque elige a sus líderes o muy por en cima, que nos creamos un país integrador y de ideas avanzadas a nivel latinoamericano, solo por tener una economía más "solida" que nuestros paises vecinos.
Lo cierto es que a mis 26 años, considero que ya la voluntad por vivir en una sociedad más justa y equilibrada es casi nula. Qué le importa al señor alcalde o a un empresario si los niños se quedan sin un lugar para jugar o que los ancianos ya no tengan una banca solo para salir a respirar. Claramente los intereses son a corto plazo, en virtud de los beneficios individuales y no en pos la comunidad ni de las futuras generaciones.
No obstante tal mediocridad, estoy convencida de que nunca hay que bajar los brazos cuando se busca un propósito, menos cuando se trata de nuestros derechos.
Gracias a los vecinos que se mantuvieron firmes demostrando que todavía queda gente que se mueve por los interese comunes, sus motivaciones, aunque hayan sido aplastadas, ya son una enseñanza para quienes los hemos visto y escuchados actuar en defensa de la comunidad.
Una vecina de Ortuzar.